16 junio 2013

La otra expansión de la LVBP...

Si la LVBP no halla el modo de crecer hacia Ciudad Guayana, San Cristóbal y otras posibles sedes, sí hay un modo de llevar el beisbol profesional a otras localidades

Que no haya una expansión en la LVBP a corto ni mediano plazo no significa que el beisbol de alta competencia, incluso la pelota profesional, no pueda crecer aún más en Venezuela.

Esa otra expansión puede ocurrir en el receso entre temporadas, de febrero a septiembre. En el pasado se llamó Liga de Verano.

¿Por qué un proyecto así no puede concretarse?

Desde que desapareció el circuito concebido por Dionisio Acosta, entonces presidente de la Asociación de Peloteros, ha habido intentos de revivir la experiencia.

El más reciente fue la fracasada intentona de dar vida a la Liga Tropical, que se quedó en su fase preliminar, un par de años atrás.

Desde hace más de una década existe la Venezuelan Summer League, pero esa es otra cosa. Allí juegan peloteros recién firmados y es el primer escalón en la ruta que conduce a las mayores, en el mejor de los casos.

Edwin Zerpa, presidente de la Federación Venezolana de Beisbol, aseguró en marzo que su promesa bandera para ser reelecto era la creación de la Liga Élite “Alfonso Carrasquel”, una reedición de LiVerano. Incluso, afirmó que contaba con el proyecto y el financiamiento, pero la reciente intervención de la FVF deja en el aire ese y cualquier otro deseo de Zerpa.

Es así como llegamos a la Liga Nacional Bolivariana.

Los propios dirigentes de la LNB no están totalmente de acuerdo sobre las características del circuito. En la presentación de la edición 2013, por ejemplo, el presidente del Comité Olímpico Venezolano, Eduardo Álvarez, señaló que la justa tiene un carácter profesional, pero el presidente de la liga, Wilfred Rodríguez, terció que se trata de un proyecto de impacto social.

Hernán Hernández, otro directivo, añadió que la idea es tender a eliminar los pagos en metálico allí, pero Rodríguez admitió que, aunque hay límites formales a los viáticos, también hay libertad para negociar montos mayores para las figuras de la pelota profesional que ahí actúan.

Pdvsa es el gran patrocinador de la competencia. Oficialmente, aporta 8 millones de bolívares fuertes, es decir, 800 millones de los viejos. Es una cantidad importante, aunque todavía haría falta mayor músculo financiero, el que aportaría la empresa privada si se topara con un torneo de alta competencia.

La Liga Bolivariana podría evolucionar en esa cita de alto nivel.

Puesto que la intención manifiesta de sus organizadores es llevar beisbol y entretenimiento sano a todo el país, ¿no sería un modo aún más atractivo agrupar a los mejores jugadores que permanezcan aquí, profesionales y amateurs, y dividirlos en unos ocho equipos, que disputen cinco o seis juegos por semana durante varios meses?

Una escuadra pudiera representar a los Andes y rotar su sede entre San Cristóbal, Mérida y Trujillo o Valera. Otra pudiera tener su sede en los llanos occidentales, una más en los llanos centrales, otra en Guayana y otra en el oriente costero.

Los otros tres pudieran jugar en el occidente, el centro y la capital. Es tan sólo un ejemplo, una mera especulación, buscando hacer coincidir el interés primigenio de la LNB con una justa de las características de la desaparecida Liga de Verano.

Por supuesto, es necesario que la economía del país esté saludable para que algo así prospere, pero uno espera que algún día quede atrás el Viernes Negro de 1982 y sus réplicas sucesivas.

Lo  que hoy se invierte en esta competencia puede hacer que se consolide una plataforma que dé trabajo y comida a peloteros que quedan fuera del beisbol organizado; que sirva de base y fogueo para futuras selecciones nacionales; que lleve espectáculo a muchas capitales de estado; y que mida el entusiasmo y la posibilidad de una futura expansión en la LVBP.

@IgnacioSerrano
www.elemergente.com

1 comentario:

  1. esa idea de rotar la sede de los andes es espectacular, estoy seguro q se llenaria los juegos contra caracas y magallanes...

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