13 abril 2014

Pinar ahora delante con triunfo en Juego 3 sobre Matanzas


.- Todo lo que sucedió este viernes sobre el diamante del Capitán San Luis de esta ciudad estaba incluido en el guión previo de la final. Se probó que la primera línea de pitcheo local es superior y que la tropa vueltabajera, apoyada por una delirante afición, multiplica sus fuerzas. 

También quedó demostrado que los Cocodrilos matanceros no cierran sus fauces hasta el último out; o hasta que su cuerpo de rescatistas hace agua por los cuatro costados, víctima de limitaciones propias y de un manejo que sigue sorprendiendo a entendidos y aficionados. 

La segunda derrota sucesiva de los discípulos de Víctor Mesa no quiere decir, ni por asomo, que esté todo dicho. Pero es una realidad que ya no navegan con el mismo favoritismo que merecieron al comenzar esta postemporada, porque las señales de humo que siguen lanzando los vegueros de Urquiola van tomando estructura de nimbos. 

Se esperaba que el alto mando matancero moviera fichas después de lo visto en el segundo juego. Pero ni la entrada de Yurisbel Gracial a la antesala para que Raúl González se moviera al campo corto, ni la salida de Lázaro Herrera para que Eriel Sánchez ocupara la receptoría y dejara espacio a Duque como designado, dieron los frutos esperados. Y las alarmas siguen encendidas. 

Una mayor preocupación para las filas visitantes son los continuos fracasos de los abridores, aunque hay que reconocer que después de un primer tercio de matices impecables, no permitió ni un solo hit. Al zurdo Yoanni Yera lo retiraron al regalar par de boletos al hilo. Así de estricta parece la profilaxis monticular de Víctor Mesa. 

También en estado de alerta anda el timonel matancero, porque sus alternativas —fueron esta vez nueve los relevistas— no acaban de resultar. Los primeros daños fueron nuevamente a la cuenta del refuerzo granmense Lázaro Blanco, aunque fue el matador Félix Fuentes, traído como recurso extremo para apagar el incendio, quien permitió el doble de Luis Alberto Valdés que, con las bases llenas, impulsó las dos primeras anotaciones. Y acto seguido Roel Santos, con un fly de sacrificio, marcó la diferencia de tres. 


Como si no bastara, el ataque de los Cocodrilos siguió sin carburar y llegó a encajar 15 ceros seguidos a manos del staff oponente, antes de que Yadiel Hernández, sumido en un pronunciado slump, conectara un vuelacercas de dos carreras que metió a su equipo en el juego. 

Sucedió en el séptimo capítulo frente a los envíos de Vladimir Baños, quien hasta ese momento había sido un dictador sobre la lomita. El diestro gozó de un control exquisito sobre su repertorio, y su economía de lanzamientos hacía pensar hasta en un trayecto completo. Pero sin demoras, cuando era evidente que su efectividad no era la misma, lo sustituyó el zurdo Julio Alfredo Martínez, quien cargó con el segundo cuadrangular de Yadiel en el partido antes de cerrar el lazo. 

Fue apenas un maquillaje para el marcador, que se cargó con otro racimo vueltabajero en el séptimo inning. Entonces ya el público disfrutaba sin límites de un triunfo que pone a su equipo en una posición inmejorable: ventaja de 2-1 en la serie, con dos partidos por jugar en su propio patio, y con uno de ellos, el de hoy, con su estelar Yosvani Torres sobre el box. Si piden más, son unos golosos. 


Via http://www.baseballdecuba.com/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario